domingo, 6 de agosto de 2017

Ascenso al Volcán Misti


El Misti es un volcán asentado dentro de la jurisdicción política del distrito de Chiguata, cerca de la ciudad de Arequipa, considerado como uno de los 10 volcanes activos y/o potencialmente activos de esta parte de la cordillera de los Andes

El volcán Misti con sus 5,822 m.s.n.m., constituye un elemento fundamental y determinante de la belleza paisajística de Arequipa, convirtiéndose así en un gran recurso turístico y símbolo de la ciudad blanca de Arequipa

Estas características aunadas al excelente clima de la región y la ausencia de dificultades técnicas para la ascensión, brindan la oportunidad de practicar andinismo; una experiencia inolvidable que combina el excitante proceso de ascensión con la plena satisfacción de coronar la cumbre, conocer el cráter y desde allí contemplar la incomparable vista panorámica de la ciudad de Arequipa y sus alrededores.

Para llegar a la cima del Misti es necesario estar en buenas condiciones físicas y contar con un buen estado de salud; ya que la subida se hace en dos días, con un promedio de 12 horas de caminata hasta la cima, pernoctando a los 4,610 m.s.n.m el primer día, mientras que la bajada toma un promedio de 3 a 4 horas. Esta es una actividad llena de aventura que realmente vale la pena ser realizarla.





















GALERÍA FOTOGRÁFICA DEL "SEÑOR" MISTI



















sábado, 5 de agosto de 2017

Leyenda del Indio Dormido



Los mitos sobre las montañas que "custodian" la ciudad de Arequipa corren de boca en boca.

El Pichu Pichu es uno de los tres volcanes que custodian la ciudad de Arequipa, está ubicado a 32 kilómetros al este de la Ciudad Blanca y su forma caprichosa permite que pobladores y turistas observen al "Indio dormido".

El volcán Pichu Pichu está formado por siete cumbres y la más alta es el Coronado que tiene una altitud de 5 mil 650 metros sobre el nivel del mar y su zona más accesible llega a los  5 mil 515 metros sobre el nivel del mar.

Las cumbres de este volcán llegan a formar caprichosamente la figura de una persona de perfil que está echada de espaldas y puede ser observada desde diversos puntos de la ciudad, figura que forma parte de una leyenda que los arequipeños conocen como el “Indio dormido”.

El escritor Pablo Nicoli Segura en sus escritos cuenta que el mito de amor del "Indio dormido" se inició en un pasado remoto, y es una de las leyendas más conocidas. Cuenta de amor, entrega, angustia y, al final, desolación. Ablanda. Guarda un final de ojos vidriosos y mejillas mojadas incluso para los más descreídos.

LA LEYENDA

En el comienzo de los tiempos, un volcán más tarde bautizado como Pichu Pichu se enamoró perdidamente de su vecina que, enfrente, a su mirada, irradiaba una belleza nunca vista: Chachani. Enérgicos, los dioses reprobaron el romance y se interpusieron de la manera más cruel entre los amantes. Levantaron un pétreo soldado entre ellos, el Misti. Y nunca más se vieron.

Furia sólo guardó la reacción de Pichu Pichu. Ira de lo más cruda, con maldiciones y blasfemias para aquellos que lo sumergieron en la hiel de la soledad. Los dioses que cuidan el día y custodian la noche no dudaron. Tampoco la Pachamama. Las nubes trajeron una catarata y la tierra se abrió. Pichu Pichu, cegado por el amor y preso del miedo, cayó de espalda sobre la cumbre más alta y, nada más, se durmió hasta el último de los días. Ahora, cuando encandila la claridad, incluso a la distancia, puede verse la silueta perfecta del Indio Dormido, con las manos sobre el pecho, a la espera de que alguna vez su gran amor lo despierte con una caricia de algodón.






Leyenda del Volcán Misti

El Misti es un volcán situado al sur del Perú, ubicado cerca de la ciudad de Arequipa. Está localizado a los pies del valle del Chili a 2,335 metros sobre el nivel del mar, convirtiéndose de esta manera en uno de los mayores símbolos de esta ciudad.

El volcán Misti con sus 5,825 m.s.n.m., constituye un elemento fundamental y determinante de la belleza paisajística de Arequipa, convirtiéndose así en un gran recurso turístico.

Misti significa “criollo u hombre de raza blanca” en quechua. Quizás adoptó este nombre porque la ciudad de Arequipa fue y es una ciudad colonial llamada “la ciudad blanca” por su sillar blanco, pero también porque allí habitaron los primeros y más importantes colonistas españoles, incluido Fray Martín de Murúa, el fraile mercenario. Si revisamos los censos del siglo diecisiete y dieciocho, el 90% de la población era de “raza blanca”; el valle que en un principio era 100% indígena se hispanizó rápidamente durante la colonia.

Seguro los viajeros de antaño decían vamos a Arequipa, vamos a visitar a los mistis, aquel valle que tiene un volcán sin nombre, imponente y blanco como los mistis,


LA LEYENDA

Según la leyenda en aquellos tiempos remotos, vivía en las tierras de Arequipa un apuesto y rudo agricultor de tez blanca que tenía un carácter y una fuerza indomables, pero que amaba cultivar las fértiles tierras de los valles arequipeños.

Al morir su padre tuvo problemas con sus tíos sobre la posición y conducción de innumerables hectáreas de tierras, por eso sus tíos de manera equivocada y llenos de ambición planearon su muerte, pero antes mandaron  a cavar un hoyo muy grande y profundo al lado del rio Chili. Cuando ya estuvo todo listo,  reunieron a más de 100 agricultores coludidos y con ayuda de cadenas lo lograron reducir. Lo amarraron y lo llevaron cerca al hoyo. Fue entonces que esos instantes que el rudo agricultor impotente lanzo gritos desesperados que en las montañas hacía retumbar su eco y hacía caer piedras por doquier, hasta que se produjo un terremoto que abrió la tierra y se tragó al rudo agricultor  y a casi una docena de agricultores que estaban cerca de él.

Desde la profundidad de la tierra se escuchaban sus improperios y amenazas:
-¡Mis tierras, no serán de nadie!, -Sólo mías, sólo mías. 
-Mis tíos jamás vivirán tranquilos, juro que me las pagaran!

De poco rato comenzó a erigirse una pequeña montaña que poco a poco iba creciendo hasta llegar a los 3,487 m de altura. Era el agricultor que lleno de furia y gracias a su fuerza sobre natural pugnaba por salir, pero no pudo hacerlo. El resto de agricultores corrió como pudo por salvar sus vidas, pero no lograron su cometido, ya que murieron enterrados por miles de toneladas de tierra, piedra y arena.

Los habitantes que se quedaron en la ciudad y que habían escuchado el estruendoso ruido que hizo el levantamiento de este nuevo apu, sólo se arrodillaron  y comenzaron a orar y pedir a Dios que la nueva montaña calme su ira. Tanto fue su súplica que hubo una fuerte tempestad con truenos y relámpagos que aplacaron su ira, y al pasar la tormenta vieron con asombro como el nuevo apu estaba cubierto con un poncho blanco de nieve.



Se dice que desde ese entonces el apu al cual lo llamaron Misti, por haber pronunciado desde sus entrañas sus peculiares primeras palabras: “Mis Tierras…”, y “Mis Tíos…”, cuida desde lo más alto y celosamente la ciudad y campiña arequipeña, habiéndose  creado un misticismo muy grande con la población arequipeña y haber influenciado fuertemente en el carácter de ellos, tal es así, que cuando hay que ser amable, hay que serlo, y cuando hay que pelear por algo justo, hay que hacerlo hasta conseguirlo.

Autor: Rusvel Benavente. 2017. Chiclayo-Perú



Historia de Chiguata



Chiguata, fue encomienda de Alonso de Luque desde el 29 de Julio de 1547 y su cacique era llamado Coaquira. Los indios como situados al este de la ciudad a las faldas del Misti, sirvieron para el establecimiento de tambos en el tránsito para los pueblos de la sierra arriba, ellos eran los correos de las cartas y órdenes que se remitían, fueron doctrinados estas gentes por los religiosos dominicos y el templo primero dedicado al Espíritu Santo. Después de la ruina de los terremotos se construyó el actual de cal y piedra, y es monumento de la devoción de Doña Isidora Valdivia. Chiguata deriva de Chiri = frio y Huata = año. La interpretación nos daría: frío todo el año. Este lugar fue creado como distrito el 22 de enero de 1840, constituyéndose en otro de los antiguos distritos de Arequipa, ubicado en las faldas del Volcán Misti y Pichu Pichu, en la meseta denominada "Pampa de Salinas", bordeada de cadenas de cerros que se desprenden de los contra-fuertes. De los macizos volcánicos, el río Chiguata nace en esos lares, así mismo se encuentra por allí el manantial de la Bedoya, que abastece a un gran sector de la ciudad.


El General Ignacio Vivanco se proclamó en Arequipa, Jefe Supremo de la República. El Presidente Gamarra envió al General Castilla a sofocar la revolución, en Cacharmarca, se enfrentan los Vivanquistas con las tropas Castillanas, y es la única vez que Ramón Castilla como Jefe de un ejército emprende la huida de la batalla.

PUEBLOS DE CHIGUATA RENDÍAN CULTO AL VOLCÁN MISTI DURANTE EL PERIODO PRE-HISPÁNICO

Hacía 1582, el famoso extirpador de idolatrías Cristóbal de Albornoz escribía un documento titulado: Instrucción para descubrir todas las Guacas del Pirú y sus Camayos y Haziendas, que a la postre se convertiría en una valiosa fuente para el estudio de la religión andina prehispánica -sobre todo en los aspectos rituales- y también para el conocimiento del movimiento insurreccional indígena del Taki Onqoy.


La instrucción…, tiene un apartado dedicado a las huacas pacariscas, que quería decir criadoras de sus naturalezas y eran de diferentes formas y nombres; podían ser: piedras, fuentes y ríos, cuevas, animales, árboles, nevados y volcanes (Albornoz 1989[1582]:169). Los cerros de nieves y volcanes ubicados en la cordillera occidental, fueron considerados como huacas pacariscas; hacía el horizonte tardío fueron objeto de un culto más magnificente que en anteriores épocas, ya que el Inca doto de muchos ganados (camélidos), objetos suntuarios (Ejem. Vasos de oro), mitimas que cultivaban las chacras, cuya producción se destinaba para el culto al volcán. Albornoz considera como huacas pacariscas al Sarasara, Solimana, Coropuna, Ampato, Putina (Misti), y nevados y volcanes de Chile hasta el río Loa (Albornoz 1989[1582]:170-171).

En el caso del volcán Misti, Albornoz escribe: “Ay otra huaca Pacarisca sobre Arequipa que es el volcán de la ciudad que se llama Putina que puso el Ynga muchos mitimas para su servicio como fueron los pueblos de La Chimba de Gómez Hernández y el pueblo de Chiguata y el de Chacacato [Sic para Characato] y otros” (Albornoz 1989 [1582]:170).

La Chimba, Chiguata, Characato y otros, rendían culto al volcán. La Chimba estaba constituido por los Yanahuaras, Chumbivilcas y Chillques, todo estos grupos pertenecían a la parte del Condesuyo; Chiguata y Characato estaban constituidos por mitimas de la provincia de Canas y Canchis del Collasuyo, en cuanto a los “otros”, pudieron ser collas y quiguares también del Collasuyo (Julien 2002; s/f).

Centrándonos en Chiguata, durante el periodo inca debió estar conformado por los pueblos de Tilumbaya, Camata y Copoata, según la cédula de encomienda emitida a Diego Hernández de Mendoza en 1540 (Julien 2002:19). Si tenemos en cuenta que Chiguata estaba destinado a rendir culto al volcán Misti, podemos entender que los pueblos mencionados arriba, debieron cumplir ese propósito.

En la actualidad Tilumbaya y Camata permanecen como nombres de poblados, más el poblado de Copoata es desconocido, sin embargo este debió estar ubicado en un lugar que hoy en día se conoce como Pucarillo.

Chiguata es un distrito tradicional arequipeño, ubicado al noreste de Arequipa entre las faldas del volcán Misti y Pichi Pichu, su estructura actual corresponde a la implantación de una reducción toledana durante el siglo XVI. Su producción económica está basada en la agricultura y ganadería. El aprovechamiento de las aguas del río Huasamayo hizo posible la adecuación de las laderas de los cerros para la agricultura, que implica una adecuada edificación de andenes con su sistema de riego.

Tilumbaya en la actualidad está ubicada a la entrada de Chiguata, no quedan restos que puedan indicarnos la ubicación de la población prehispánica. Camata es un poblado ubicado en una ladera de cerro, constituye un asentamiento achorítico, su población durante los incas y en la actualidad no sobrepasa la decena de unidades familiares, no quedan rastros de la ocupación prehispánica; sin embargo Pucarillo, que debió ser Copoata, alberga rastros de la ocupación prehispánica.

Cruzando una pequeña quebrada en una pequeña planicie de unos 800 metros cuadrados se ubica Pucarillo, dicho topónimo obedece al color rojizo de la tierra; en su superficie se puede observar rastros de arquitectura y cerámica inca. En las construcciones inca, la piedra era labrada de una forma almohadillada, los muros eran edificados en una doble hilera, de tal forma que cada lado poseía un buen acabado; hoy en día en Pucarillo quedan piedras labradas en forma almohadillada, como también las bases en doble hilera de las construcciones inca, a ello se debe agregar construcciones en la ladera oriental de estructuras circulares, cuyos fines posiblemente servían de depósitos; aún quedan restos hoyos en la tierra, cuyo interior está revestido con hileras de piedra, su diámetro no sobre pasa el metro, por lo que podemos deducir que no debieron ser lugares de enterramiento, si los comparamos con los hoyos (cista subterránea) ubicados en el cerro Huactalacta (Pocsi) o en Churajón, cuyo diámetro es mayor, en donde sí se enterraba a los muertos; así que los hoyos en Pucarillo debieron ser lugares de pago a la tierra. La construcción de una vivienda que data de 1928, en su aprovechamiento de las piedras labradas inca, nos ha privado apreciar lo que quedaba de las construcciones que allí se encontraban. Sin embargo nos queda como compensación los restos de cerámica que se encuentra en toda la superficie de Pucarillo. Esta cerámica corresponde al estilo Inca, por la finura de su acabado; en Chiguata no existe lugar alguno en donde se ubique tal concentración de cerámica, y si a ello le agregamos los restos de construcción que quedan, nos hace ver a Pucarillo como un sitio Inca muy importante, posiblemente un centro ceremonial dedicado al culto del volcán.

La finalidad de Pucarillo, debió estar orientada al culto del volcán Misti (Putina para entonces), ya que desde el lugar se puede apreciar al volcán de una manera imponente; siendo el Misti un volcán joven y activo, que en cada cierto tiempo debió emitir de su cráter fumarolas debió sobrecoger los ánimos de los habitantes por lo que fue objeto de culto por parte de los pueblos de Chiguata; en Pucarillo los sacerdotes incas debieron ofrecer día a día ofrendas consistente en productos agrícolas, objetos suntuarios, sacrificios de camélidos, todo esto para mantenerlo tranquilo, y no entre en erupción.

Hacía el lado occidental de Pucarillo, cruzando el río Huasamayo, se ubican construcciones rectangulares hechas en piedra que posiblemente fueron tambos, ya que por el lugar pasaba el camino que comunicaba el valle de Arequipa con el Altiplano; llama la atención una construcción religiosa moderna, cuya forma en “U”, nos remite la larga tradición de construcciones ceremoniales en dicha forma, su orientación está dirigida hacia la salida del sol, también se aprecia la cima de Pucarillo de una manera estratégica; en la actualidad por los restos de botellas rotas y restos calcinados cerca de la construcción, era objeto de ritos , donde se realiza pagos a la tierra con actos religiosos católicos.

Hoy en día no podemos disponer de más información (A parte de restos arqueológicos y documentos coloniales tempranos) para poder tener un conocimiento preciso sobre los pueblos que rendían culto al volcán que en la actualidad es objeto de veneración como un Apu, por parte de los pobladores de Chiguata.

A lo antedicho, se agrega las excavaciones arqueológicas realizadas en el cráter del volcán, en donde se encontraron restos de sacrificios humanos, como parte de un sacrificio expiatorio a decir de María Constanza Ceruti (Ceruti 2001:389-391; 2003:40-42).

Se conoce que el Misti hizo erupción hacía el siglo XV, durante el gobierno de Inca Yupanqui (Murua 1946; 1987 [1616]) lo que habría motivado el sacrificio expiatorio que mencionábamos antes, esta erupción es corroborada por el estudio de los estratos terrestres en Arequipa, ya que por debajo de la capa de ceniza blanca, producto de la erupción volcánica del Huaynaputina en 1600, se ubica una capa de ceniza negra que corresponde a la erupción del Misti (Chávez: 1993). Hacía el periodo Colonial disponemos de información sobre las veces en que el Misti entró en actividad, como fueron durante los años de 1677; 1784; 1787 (Travada y Córdova 1958 [1752?]:24-33; Zamácola 1958:90; Barriga 1941:7-23).

Ha merecido un estudio muy pormenorizado la actividad volcánica durante el periodo colonial a lo largo y ancho de América, gracias a la documentación generada (Bouysse 1988; Peraldo Huertas y Mora Fernández 1995; Ruiz Guadalajara 2004; Petit-Breuilh Sepúlveda 2004), hacía el periodo prehispánico solo contamos con los diferentes mitos que se conservan sobre los volcanes y excavaciones arqueológicas realizadas en algunos volcanes de México y Centroamérica (Rueda Smithers: 1992; Manzanilla 1997).

Las excavaciones arqueológicas en Pucarillo nos proporcionará información sobre la magnitud del culto que se rendía al Misti, mientras tanto solo nos queda monitorearlo y estar prevenidos, ya que ese sabe que el Misti y el Galeras (volcán colombiano) son los volcanes que más riesgo presentan para las poblaciones que se ubican en sus faldas.



miércoles, 2 de agosto de 2017

Distrito de Chiguata




DEMARCACION POLITICA

El distrito de Chiguata es uno de los 29 distritos que conforman la provincia de Arequipa en el Departamento de Arequipa, bajo la administración del Gobierno regional de Arequipa, en el sur del Perú. Cuenta con 6 anexos urbanos, 14 anexos rurales, 5 caseríos y 2 asociaciones.

Limita por el norte con el Distrito de San Juan de Tarucani; por el sur con los distritos de Characato y Sabandía; por el oeste, con los distritos de Mariano Melgar, Characato y Miraflores; y por el este, con los distritos de San Juan de Tarucani y Puquina (Moquegua).



ANEXOS:

1.             Agua Salada
2.             Arenales
3.             Bedoya
4.             Cacayaco
5.             Cachamarca
6.             Camata
7.             Cangallo
8.             Cari Cari
9.             Cerro Benavente
10.         Chiguata
11.         Collamarca
12.         Contune
13.         El Alto
14.         Espíritu Santo
15.         La Garita
16.         Las Viscaras
17.         Miraflores
18.         Pitis
19.         Quillocona Grande
20.         Quillocona Chico
21.         Rinconada
22.         San Bernardo de Chiguata
23.         Santa Maria
24.         Tilumpaya





HISTORIA
El poblado de Chiguata fue fundado el 22 de enero de 1540 por el encomendador Diego Hernández. El nombre de este pueblo proviene de las voces quechuas "chiri" que significa frío y "guata" que significa año (todo el año frío). Evidencias arqueológicas del lugar demuestran haber estado poblado desde época muy temprana; durante la dominación Inca fue asiento de Mitimaes encargados del control del tráfico de sal que se explotaba de la laguna de Salinas y se trasladaba al resto del Imperio. Por otra parte, Chiguata también es conocido por haber sido escenario de muchos movimientos producidos en la Emancipación y en la República. En el período emancipatorio se libró la batalla entre las tropas rebeldes comandadas por los hermanos Angulo y Mateo Pumacahua frente a las tropas realistas dirigidas por Moscoso y Picoaga en 1814.

En la República, Cangallo fue escenario de la lucha entre las tropas de San Román y Nieto. Durante la Confederación Perú-Boliviana Santa Cruz se posesionó en las alturas de Chiguata, desde donde obligó a negociar a Blanco Encalada que comandaba las fuerzas chilenas y a firmar el Tratado de Paucarpata. En Cachamarca se enfrentaron las tropas de Castilla con las de Vivanco en 1841.



GEOGRAFÍA
El pueblo tradicional de Chiguata se ubica a 30 kilómetros al noreste de la ciudad de Arequipa (45 minutos en auto aproximadamente), con un clima variable predominando el frío al ubicarse a los 2 mil 970 metros sobre el nivel del mar y estar enclavado entre los majestuosos volcanes Misti y Pichu-Pichu.

Sus coordenadas centrales se ubican a 71º 24’ al Oeste y 16º 24’ al Sur, tiene una superficie de 460,8 km² y está emplazada entre los 2800 – 5100 msnm.


TURISMO
Chiguata posee variados atractivos turísticos, por ello las autoridades en coordinación con Promperú establecerán la “Ruta Turística de Chiguata”. De acuerdo al proyecto, la ruta turística se realizará a través de cuatro puntos como el ascenso a los volcanes Misti y al Pichu Pichu, visita de la andenería Inca y la iglesia Espíritu Santo que presenta una cúpula labrada única con estas características en el país.

Entre los principales atractivos que se pueden visitar tenemos al Templo del Espíritu Santo, el Centro Arqueológico de Tambo de León y el Centro Arqueológico El Infiernillo.


Chiguata posee un espectacular paisaje compuesto por andenería y aún conserva las casas construidas de piedra y barro con techo a dos aguas de calamina y sus callecitas empedradas.


Casa Típica de Chiguata

La iglesia Espíritu Santo de la época colonial tiene dos puertas que presentan un estilo barroco y en su cúpula se puede observar 24 figuras talladas de santos, querubines y otras ornamentas.

AMBIENTE
En esta zona de clima extremadamente seco se desarrolla un escaso matorral montano, pajonal de puna y varias especies de cactáceas. Sin embargo, por encima de este matorral montano crece un interesante parche de bosque de Polylepis, comúnmente llamados queñua o queñual (del quechua qiwuña). En ésta área se practica el pastoreo.



ECONOMÍA:
Su producción económica está basada en la agricultura y ganadería.


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